La perspectiva proselitista nos dice que la cultura visual es algo negativo, provocando en los niños y jóvenes actitudes negativas como: violencia, materialismo, consumismo, etc, por lo considera que debemos alertar a los niños y jóvenes de lo perjudicial que puede ser dejarse influencias por la cultura visual.
La perspectiva analítica, admite realizar un análisis exclusivamente crítico de la cultura visual, sin tener en cuenta la satisfacción o el placer que produce a los alumnos.
La perspectiva de la satisfacción, defiende todo lo contrario que la perspectiva analítica, teniendo en cuenta solo el placer que la cultura visual produce en el alumnado, trabajando siempre en un entorno lúdico, por lo que los niños quedan de la misma forma a merced de la cultura visual.
Por último, la perspectiva autorreflexiva nos lleva a una relación de las tres anteriores. Esta orientación trata de enfocar los temas de análisis, satisfacción, posicionamiento y audiencia de tal manera que favorezcan el debate y la adquisición de criterio entre los aprendices.
En mi opinión, no se debe tener perspectivas tan extremas, ni todo lo que engloba la cultura visual se debe considerar como negativo, puesto que como todas las cosas también tiene puntos positivos, y podemos aprender mucho a través de ella. Ni tampoco podemos decir que todo sea positivo. Lo que si comparto, es el hecho de crear consciencia sobre esto y no dejarnos manejar por todo lo que veamos, sino que tengamos una actitud crítica sobre el mundo que nos rodea. Por lo que estaría de acuerdo con la perspectiva autorreflexiva.
Bibliografía:
Hernández, Fernando, Espigador@s de la cultura visual, Barcelona: Octaedro, 2007 , p.62-71.

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